
Las grandes empresas en España pagan sus facturas con mucha menos puntualidad que las microempresas. Según el Informe Anual 2025 del Observatorio de Pagos de la Unión Europea, solo el 14% de las grandes compañías cumple los plazos de pago, frente al 51% de las microempresas. Así lo denuncia la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM), que advierte de un fuerte desequilibrio en las relaciones comerciales dentro del tejido empresarial.
La organización alerta de que el retraso en los pagos afecta directamente a la liquidez de las pymes y microempresas, limita su capacidad de inversión y aumenta su vulnerabilidad ante las crisis económicas. En España, donde el 99,8% del tejido empresarial está formado por pymes, esta situación supone, según la plataforma, una amenaza estructural para su supervivencia.
Además, la morosidad provoca un efecto dominó en la economía. De acuerdo con el Observatorio Europeo, el 31% de las empresas reconoce haber retrasado sus propios pagos porque a ellas mismas les pagan tarde, lo que evidencia la extensión de la cultura del pago tardío en Europa y especialmente en países con mayores desequilibrios en la cadena de pagos, como España.
Ante esta situación, la PMcM reclama a la Unión Europea un reglamento eficaz que sustituya a la actual directiva sobre morosidad e incluya mecanismos de supervisión y sanción. La propuesta en debate plantea, entre otras medidas, fijar un plazo de pago de 30 días y crear autoridades nacionales de control, con el objetivo de reducir los retrasos y proteger especialmente a las empresas más pequeñas.

